Ir al contenido principal

La chapuceria del creador

Para un diseñador, las soluciones dadas en el cuerpo de un ser vivo son sencillamente un desastre. No hay nada racionalmente concebido. Un ser vivo no puede compararse con una ciudad urbanísticamente planeada, sino con un llega y pon. Como las fronteras entre países, no puede explicarse sin recurrir a la historia.
Si el inventor del motor a reacción hubiera tenido que partir del motor de combustión interna, modificando pieza a pieza, de forma tal que todos los prototipos intermedios funcionaran, nunca lo hubiera logrado. Pero así es como trabaja la evolución. No hay papel en blanco. No tiene meta ni optimiza, improvisa y mantiene lo que funciona, o sea, lo que llega a reproducirse. No es una buena diseñadora. Ni somos un motivo de orgullo para el creador.
Sin embargo, hasta hoy, ningún diseñador ha logrado crear un ser vivo a partir de materia inanimada.

Comentarios